Alejandro Moro Cañas y Oporto, un amor que parece muy duradero. El madrileño volvió a demostrar que en la ciudad portuguesa se encuentra como pez en el agua y en la jornada del viernes selló su pase a las semifinales del Challenger 75 que se disputa esta semana en la ciudad portuense tras derrotar al barcelonés Nikolás Sánchez Izquierdo por un ajustado 7-6(6) y 6-4.
Da igual la superficie, la categoría del torneo o las condiciones de la pista: si se juega en Oporto, Alejandro Moro va a jugar a gran nivel. Si el pasado curso llegó a la final en el Challenger 125 sobre pista dura al aire libre, y este año firmó semifinales en ese mismo torneo -reconvertido a Challenger 100-, esta semana ya está entre los cuatro mejores de un Challenger 75 que se disputa en las pistas de tierra batida del Clube de Tenis Porto.
En los cuartos de final y ante un compatriota como Nikolás Sánchez Izquierdo, el tenista madrileño tuvo que afrontar un partido cerrado, tácticamente rico y con alternativas al resto. Moro se adelantó hasta en dos ocasaiones con break de ventaja en el set inicial, pero el parcial desencandenó en un inevitable tie-break, donde el barcelonés parecía dominar los intercambios más importantes buscando su derecha hacia el revés de un Moro que supo resistir. Con 6-6 en el marcador, Sánchez Izquierdo estrelló un remato sencillo en la red y Moro aprovechó la oportunidad para apuntarse la manga inicial.
El segundo set tuvo menos roturas de servicio y poco a poco, el madrileño fue imponiendo su juego, basado en un servicio fiable y una derecha punzante. En el décimo juego del set, con 5-4 a favor para Moro, Sánchez Izquierdo cometió algún error más de la cuenta y acabó entregando el partido tras dos horas y 23 minutos de pelea.
Hasta el momento, Alejandro Moro ha disputado doce encuentros en Oporto con un balance de diez victorias y tan solo dos derrotas. Sin duda, una ciudad que cambia dinámicas y hace sacar el mejor tenis del madrileño.
*Foto CT Porto Cup